No. 23 ¿Qué hace que una obra alcance un precio extraordinario?

No. 23 ¿Qué hace que una obra alcance un precio extraordinario?

Subasta de Untitled (1982) Jean-Michel Basquiat. Sotheby’s.

El precio de una obra de arte puede cambiar radicalmente con el tiempo. El artista, las características de la pieza y el momento del mercado son algunas de las variables que intervienen en su valoración.

Untitled (1982), de Jean-Michel Basquiat, se vendió por 19,000 dólares en 1984. Treinta y tres años después, regresó a subasta y alcanzó 110.5 millones de dólares.

Warhol muestra otro fenómeno. Dos obras creadas a partir de la imagen de Marilyn Monroe alcanzaron resultados muy distintos: una serigrafía sobre papel se vendió por 87,500 dólares en 2013, mientras que Shot Sage Blue Marilyn, una obra única sobre lino, alcanzó 195.04 millones de dólares en 2022.

¿Qué explica que una misma obra cambie tanto de precio con el tiempo y que dos obras de un mismo artista alcancen valores tan distintos?

Gisela Madrigal

¿Cómo se determina el valor de una obra?

Al valorar una obra, casas de subastas como Sotheby’s y Christie’s analizan un conjunto de elementos que incluyen autenticidad, estado de conservación, rareza, procedencia, importancia histórica, técnica, dimensiones, tema, calidad y demanda. La valoración surge de la relación entre estos factores y puede entenderse a partir de tres grandes dimensiones: el artista, la obra y el mercado.

El reconocimiento del artista puede aumentar la demanda por sus obras, pero cada pieza tiene características propias que hacen distinta su valoración. Una obra especialmente representativa de un periodo, una pieza única o un ejemplar con una procedencia destacada puede despertar mayor interés entre los coleccionistas y alcanzar un precio superior.

Para estimar ese precio, los especialistas recurren también a los llamados comparables: resultados de ventas recientes de obras semejantes, considerando factores como artista, periodo, técnica, dimensiones y características de la pieza. Estas referencias permiten establecer un rango de valor, mientras que en una subasta la competencia entre compradores puede llevar el resultado final por encima de la estimación inicial.

Basquiat | La misma obra, 33 años después

1. Jean-Michel Basquiat. Untitled. 1982. Sotheby’s. 2. Jean-Michel Basquiat, 1984. Lee Jaffe. Courtesy of LW Archives. Guggenheim Bilbao. 3. Andy Warhol y Jean-Michel Basquiat. Cultura Colectiva.

Basquiat realizó Untitled en 1982, cuando todavía comenzaba a ganar reconocimiento en el circuito artístico. Dos años después, la obra fue adquirida en subasta por 19,000 dólares y permaneció en una colección privada durante 33 años, prácticamente fuera de la mirada pública.

Para cuando reapareció en Sotheby’s Nueva York en 2017, el escenario era completamente distinto. Basquiat se había convertido en uno de los artistas estadounidenses más cotizados y existía una fuerte demanda por sus obras de comienzos de los años ochenta. Untitled, además, era una pieza monumental de un año considerado fundamental en su producción y llevaba décadas fuera del mercado. La competencia entre compradores llevó el precio hasta 110.5 millones de dólares, estableciendo entonces un récord para el artista.

Warhol | Una imagen, obras muy distintas

1. Andy Warhol. Marilyn Monroe. 1967. The Museum of Modern Art (MoMA), New York. 2. Andy Warhol. The Andy Warhol Foundation for the Visual Arts / VEGAP. Guggenheim Bilbao. 3. Andy Warhol. Shot Sage Blue Marilyn. 1964. The Marilyn Report.

En 1967, Warhol creó el portafolio Marilyn Monroe, compuesto por diez serigrafías sobre papel. Cada imagen fue producida en una edición de 250 ejemplares, además de pruebas de artista. En 2013, un ejemplar individual de una de estas serigrafías alcanzó 87,500 dólares en Christie’s Nueva York.

En 1964, Warhol había producido cinco retratos de Marilyn con acrílico y tinta serigráfica sobre lino. Ese año, la artista Dorothy Podber visitó The Factory y preguntó a Warhol si podía “shoot” las obras. Warhol interpretó que quería fotografiarlas; Podber sacó un arma y disparó una bala que atravesó cuatro de los lienzos. Desde entonces, esas cuatro piezas serían conocidas como las Shot Marilyns.

En 2022, una de ellas, Shot Sage Blue Marilyn, alcanzó 195.04 millones de dólares en Christie’s, convirtiéndose en la obra del siglo XX más cara vendida en subasta y en la la segunda obra más cara vendida en subasta de cualquier periodo, únicamente detrás de Salvator Mundi, atribuido a Leonardo da Vinci, que alcanzó 450.3 millones de dólares en 2017.

El valor se construye con distintas variables

Basquiat y Warhol muestran dos mecanismos diferentes. En Basquiat, la pieza era la misma, pero su posición dentro del mercado había cambiado, impulsada por décadas de reconocimiento del artista, una creciente demanda y la relevancia adquirida por su producción de principios de los ochenta.

En Warhol, las obras que realizó con la imagen de Marilyn Monroe permiten entender que incluso dentro de la producción de un mismo artista y utilizando un motivo similar, las características de cada pieza pueden producir grandes diferencias de precio. Una pertenece a una edición de 250 ejemplares sobre papel y la otra es una pieza única sobre lino, con una historia singular.

El precio de una obra surge así de la relación entre el artista, las características de la pieza y el momento del mercado. Entender esa combinación permite comprender por qué dos obras pueden seguir historias de valor completamente distintas.

Referencias:

  • Christie’s. (2013). First Impression: Prints & Multiples.
  • Christie’s. How Do Auction Houses Work?
  • Christie’s. (2022). The Collection of Thomas and Doris Ammann: Shot Sage Blue Marilyn.
  • Sotheby’s. The Art of Valuation.
  • Sotheby’s. (2017). Jean-Michel Basquiat, Untitled, 1982.
  • Sotheby’s. The Value of Art.

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Exhibición en Iddi’s — Vladimir Zambrano

La exhibición reúne cuatro obras de la serie Yaquis de Poder, en la que Vladimir Zambrano parte de símbolos, rituales y figuras vinculadas con la cosmovisión del pueblo yaqui de Sonora. A través de referencias como el coyote, las danzas ceremoniales y los nahuales, el artista explora ideas de transformación, resistencia y la relación entre lo humano, lo animal y lo espiritual desde una mirada contemporánea.

Cada obra se acompaña de un video en el que Vladimir Zambrano comparte, desde su propia voz, el significado de las figuras representadas y las historias que dieron origen a la serie, ampliando la experiencia de la obra más allá de su dimensión visual.

Descubre la exhibición hasta el 28 de octubre.

Iddi’s Bakery | Campeche 410, Condesa, Ciudad de México

Vladmir Zambrano

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